Oxford es uno de esos lugares donde en cada esquina se respira historia, literatura y ambiente universitario. Es fácil dejarse llevar por sus calles adoquinadas, sus torres góticas y ese aire de sabiduría que flota en el ambiente. Ya vengas en una excursión desde Londres o pases un fin de semana completo, hay mucho que ver (y disfrutar) en Oxford.
Tabla de Contenido
Qué ver y hacer en Oxford
Perderse entre colleges
Una de las mejores formas de descubrir el alma de Oxford es visitando algunos de sus colleges. Cada uno tiene su propio carácter, historia y rincones únicos, y aunque no se pueden visitar todos, hay algunos que realmente merecen la pena.
Christ Church es, sin duda, el más famoso. Se trata de uno de los más grandes y antiguos de la ciudad que ha tenido un papel muy importante en la historia de Inglaterra, llegando a ser catedral en su momento. Más recientemente se ha hecho más popular por haber salido en varias de las peliculas de Harry Potter. Es una visita muy completa, tanto por la arquitectura como por la historia que alberga. Puedes consultar precios y horarios en su web oficial.
Otro imprescindible es Magdalen College, que enamora por sus jardines, su claustro y su ubicación junto al río. Es uno de los más bonitos y, si tienes suerte, podrás ver alguno de los ciervos que viven en el parque del college. Encontraréis más información, como precios y horarios, en su página web.

Un poco más tranquilo, pero igual de interesante, es New College. Su capilla es preciosa, y el jardín amurallado tiene algo de mágico. Aquí también se rodaron escenas de Harry Potter, aunque de forma más discreta que en Christ Church. Es uno de esos lugares donde se respira paz, incluso si hay más gente alrededor. Para más información visita su página web.
Oxford Castle & Prison
Muy cerca se encuentra el Oxford Castle & Prison, una visita perfecta si te interesa el pasado más oscuro de la ciudad. Aquí puedes subir a la torre sajona, recorrer antiguas celdas y descubrir siglos de historia, desde la época normanda hasta su uso como prisión hasta hace no tanto.
Biblioteca Bodleian y Radcliffe Camera
Es difícil no detenerse frente a la Radcliffe Camera, uno de los iconos más fotogénicos de la ciudad. Forma parte de la Bodleian Library, una de las bibliotecas más antiguas de Europa. Puedes visitar algunas zonas por libre, pero para acceder a la espectacular sala de lectura del siglo XV (Divinity School) o a las bibliotecas interiores, es necesario unirse a una visita guiada. Merece mucho la pena.

Sheldonian Theatre
Otro lugar emblemático es el Sheldonian Theatre, obra del gran Christopher Wren (arquitecto de la catedral de St Paul). Este edificio del siglo XVII, con su impresionante techo pintado y estructura circular, se utiliza para ceremonias universitarias y conciertos, y ofrece también una vista panorámica del centro desde su mirador. Cada rincón te recuerda que en Oxford, la historia y la arquitectura no solo se observan: se viven.
Bridge of Sighs
Una de las imágenes más fotografiadas de Oxford es sin duda el Bridge of Sighs, un elegante pasadizo cubierto que une dos edificios del Hertford College sobre New College Lane. Aunque su diseño recuerda al famoso puente veneciano del mismo nombre, este en realidad no tiene una historia tan dramática, pero sí muchísimo encanto.

The Eagle and the Child
Si eres un amante de la literatura, The Eagle and the Child es una parada imprescindible. Este pub histórico fue el punto de encuentro de los Inklings, un grupo de intelectuales en el que destacaban nombres como C. S. Lewis y J. R. R. Tolkien. Entre sus viejas paredes y mesas de madera, estos escritores debatían sobre mitología, fantasías y los mundos que terminaron plasmando en la Tierra Media o Narnia. Sentarte en alguna de las mismas mesas donde ellos compartían una pinta es conectar directamente con la herencia literaria de Oxford.
Covered Market
Este mercado cubierto funciona desde 1774 y sigue siendo uno de los lugares más auténticos de Oxford. Hay puestos de comida, flores, ropa, objetos vintage, pastelerías y cafeterías. Ideal para una pausa sin prisas.
Visitar su museos
Ashmolean Museum es el museo público más antiguo del Reino Unido. Su colección va desde momias egipcias hasta arte moderno. Perfecto para una visita tranquila, aunque es fácil que acabes pasando más tiempo del que esperabas. La entrada es gratuita.
El History of Science Museum es una parada imprescindible para los amantes de la ciencia y la historia. Entre sus piezas más destacadas está la pizarra original que usó Albert Einstein durante una conferencia en Oxford, además de una impresionante colección de instrumentos científicos antiguos.
Justo al lado se encuentra el Museum of Natural History, un espacio amplio y luminoso donde los protagonistas son los esqueletos de dinosaurios, fósiles y animales de todas las épocas. Es un museo que suele gustar mucho a familias, ya que también cuenta con zonas interactivas y secciones pensadas para los más pequeños.
Pitt Rivers Museum alberga una colección increíblemente variada de objetos etnográficos de todo el mundo: desde máscaras tribales y tótems hasta herramientas, trajes y amuletos. Es un lugar que sorprende a todo el que entra, con su atmósfera algo caótica pero muy especial.
Pasear junto al río o hacer punting
Si hace buen tiempo, pasear junto al río Cherwell o el Támesis es un plan casi obligado en Oxford. Puedes alquilar un bote y practicar punting, una experiencia muy típica en ciudades universitarias como esta: se trata de avanzar por el río con una pértiga, como si fuera una góndola inglesa. Es especialmente divertido si vas en grupo, y permite ver la ciudad desde otra perspectiva, rodeado de naturaleza y edificios históricos.

Seguro que te suene la rivalidad entre las universidades de Cambridge y Oxford y la famosa regata que enfrenta a ambas universidades cada primavera en el río Támesis, a la altura de Putney (Londres). Se trata de un evento cargado de tradición que atrae a miles de espectadores cada año. Puedes leer más sobre la regata Oxford-Cambridge aquí.
Comer y tomar algo en Oxford
Oxford tiene una oferta muy variada, desde cafeterías independientes hasta pubs históricos:
- Vaults & Garden Café, ideal para comer algo ligero frente a la Radcliffe Camera, con opciones vegetarianas y productos locales.
- The Handle Bar Café, moderno, con platos muy bien presentados y ambiente relajado.
- The Missing Bean, uno de los cafés de especialidad más conocidos de la ciudad.
- The Turf Tavern, escondido entre callejones, es un clásico con mucha historia
También están las típicas cadenas como Côte, Comptoir Libanaise, Wagamama, Nandos…
Alojamiento en Oxford
Oxford puede ser algo caro para dormir en el centro, pero hay opciones para todos los presupuestos:
- The Randolph Hotel Oxford, elegante, céntrico y con mucho encanto.
- Leonardo Royal Hotel Oxford, un poco alejado del centro pero bien comunicado. Con parking, gimnasio, ¡y piscina!
- Central Backpackers, si prefieres algo más económico y práctico.
- Airbnb en Jericho o Summertown, dos barrios con ambiente más local y a un corto paseo del centro.
Cómo llegar a Oxford
Desde Londres es muy fácil llegar:
- En tren, desde Paddington Station hasta Oxford, en unos 50-60 minutos.
- En autobús, desde Victoria Coach Station (Oxford Tube o X90), con servicios frecuentes todo el día.
- En coche. Pero ten en cuenta que el parking es caro. Es mejor aparcar en los “park and ride” y luego moverse andando por el centro.
Espero que te haya gustado este artículo y te sirva de ayuda para preparar tu viaje a Oxford. Si tienes más tiempo, Oxford puede ser base para explorar los Cotswolds y/o visitar el Palacio de Blenheim (en Woodstock, a media hora).





