Esta semana pasada se celebró en el río Támesis la 160ª edición de la regata más famosa del mundo: la Oxford-Cambridge. Desde 1829 estas dos Universidades se llevan midiendo, salvo contadas excepciones a lo largo de la historia, en la ciudad de Londres en el tramo entre Putney y Mortlake, al sudoeste de la ciudad. Sin ir más lejos, Putney, un barrio de tradición inglesa y alta renta per cápita, es conocido como el barrio del remo, con multitud de clubs a lo largo del río y pubs dedicados a esta temática.

Putney, situado entre Fulham y Wimbledon, se viste con sus mejores galas todos los años para recibir la llegada de miles de visitantes y curiosos todos los años. Porque, para qué nos vamos a engañar, para la mayoría del público lo de menos es la carrera. El azul es el color predominante y toda la High Street está decorada con globos de este color con la incesante pregunta: ¿Qué azul eres tú? Cambridge es azul claro y Oxford, azul oscuro.

La regata Oxford-Cambridge supone lo que todo inglés ama: la tradición. Por ello, el público que se da cita a ambas orillas del río, y en especial en la zona de Putney Bridge y Bishop’s Park –muy cerca de Craven Cottage, estadio del Fulham- es de gran mayoría inglesa y se atisba un alto poder económico.

Desde primeras horas del domingo, la gente se agolpa en la zona de Putney Pier, donde se montan los tradicionales puestos de comida rápida y se ameniza la espera con música y cerveza. Los pubs están a rebosar, las casas de la zona se abren a las visitas de los amigos y todo ello en un ambiente de festividad y de la más pura tradición ‘British’.

Los helicópteros sobrevuelan la zona, el río está lleno de lanchas que escoltarán a los participantes… y es que el evento es retransmitido en directo por la BBC y se calcula que es la competición amateur más vista del mundo.

Finalmente, a las 5:30 de la tarde se da el pistoletazo de salida. El ganador de esta edición ha sido Oxford, pero eso es lo de menos. Un año más ha ganado la tradición inglesa.