Desde que llegamos a Reino Unido lo tuvimos claro, queríamos conocer el país a fondo. Es por eso que nos encanta hacer excursiones, ya sean cerca de Londres para pasar el día o pequeños viajes de fin de semana para conocer más a fondo el país.

Uno de los sitios que teníamos pendiente en nuestra lista era la ciudad costera de Whitstable, famosa, entre muchas cosas, por sus ostras. ¿Quieres conocer un poco más sobre la ciudad?

Paseando por la ciudad

Como otras pequeñas ciudades de Reino Unido, sus calles están repletas de lugares con encanto. De su calle principal destacan las tiendas de artesanía, delicatessen y restaurantes que la llenan de ambiente. Pero callejeando también descubrirás auténticas maravillas, como galerías de arte o casitas de madera de colores.  

Otro lugar a destacar de la ciudad es su castillo. Aunque pequeño y modesto es interesante descubrirlo, así como sus jardines.

La playa y el puerto

Aunque la mayoría preferimos las playas de arena fina, la playa de Whitstable sigue siendo un lugar agradable a pesar de las piedras. Los pequeños muros de madera que la dividen protegen del viento y son mucho más tranquilas que otras playas. Por supuesto, ¡mejor tener una silla en la que poder sentarse! Imprescindibles en las playas británicas son las típicas casetas de playa de colores, ¡cada cuál más bonita!

Si eres un amante de los deportes acuáticos, Whitstable es un gran lugar para practicarlos gracias al viento. Puedes practicar paddle boarding, vela, windsurf, moto acuática…

El puerto es otro lugar de obligada parada. Los puestos ambulantes de pescado, mariscos y ostras, así como restaurantes y cafeterías, le hacen el lugar perfecto para hacer una parada gastronómica. Mención especial para los puestos de ostras, tan famosas en la ciudad. Si eres amante de este manjar, el mejor momento para visitar la ciudad es julio, cuando se celebra el Whitstable Oyster Festival.

Nosotros comimos en Crab and Winkle que, aunque la comida fue de calidad, quizá el precio fue un poco elevado para las raciones. Por cierto, es “family friendly” y eso siempre da puntos a favor cuando viajas con niños.

Del puerto también destacan sus casetas con puestos artesanales, la lonja donde los pescadores venden sus capturas y los tours en barco por la costa de Whitstable o incluso hasta Red Sands Fort.

Cómo llegar a Whitstable

Una de las formas más cómodas para llegar es coger el tren desde London Victoria. El trayecto dura aproximadamente hora y media. También puedes ir en autobús con National Express pero el trayecto es más largo y deberás ir con suficiente tiempo para disfrutar de la ciudad.

Otra forma es alquilar un coche, siendo también aproximadamente una hora y media de trayecto.



Como último apunte comentaros que Whitstable está bastante cerca de Margate y las playas de Botany Bay y Broadstairs. Si alquiláis un coche podéis visitarlo todo en un fin de semana 🙂