El Cementerio de Highgate es una de esas joyas escondidas de Londres que merece la pena conocer. No sólo porque en él descasan numerosos personajes históricos, sino por la belleza del mismo.

Quizá a alguno le suene raro que diga que un cementerio es hermoso, pero este, sin duda, lo es. En pocos sitios podrás encontrar unas tumbas tan bellas, elaboradas y con tanta historia. Y no nos olvidemos de ese aire de misterio propio de los cementerios victorianos, que le proporciona un encanto especial.

La historia del Cementerio de Highgate

Debido al rápido crecimiento de la población de Londres en los primeros años del siglo XIX y a las pésimas condiciones de salud e higiene, los cementerios ya no daban abasto. Se llegaban a realizar entierros ilegales y a echar oxido de calcio sobre los cadáveres para que estos se descompusieran antes y poder usar de nuevo la tumba. Los cementerios (tanto legales como ilegales) estaban abarrotados, descuidados y abandonados, con lo que el olor y la salubridad eran cada vez peores.Highgate Cementery, Beatriz Ramirez ©

Con poco espacio para nuevos enterramientos, las autoridades decidieron a principio de los años treinta que había que hacer algo.

En 1832 el Parlamento aprobó una ley por la que siete nuevos cementerios deberían ser abiertos a las afueras de la ciudad. Estos cementerios fueron Kensal Green (abierto en 1833), West Norwood (1836), Highgate (1839), Abney Park (1840), Brompton (1840), Nunhead (1840) y Tower Hamlets (1841), y serían conocidos como los Siete Magníficos.

La construcción de Highgate Cemetery

Tras la aprobación de la ley un arquitecto, Stephen Geary, fundó The London Cemetery Company. Geary compró casi 7 hectáreas en la ladera de Highgate Village para construir un cementerio único, ya que el cementerio de Highgate ofrecía algo que el resto de cementerios no podían ofrecer: unas vistas excepcionales de Londres, al ubicarse en uno de los puntos más altos de la ciudad.Highgate Cementery, Egipcian area. Beatriz Ramirez ©

Durante tres años, Stephen Geary y David Ramsey trabajaron en el diseño del cementerio, de los jardines y de su arquitectura, prestando atención a cada detalle para asegurarse de que Highgate fuera el cementerio principal de la capital. El cementerio cuenta, además, con dos capillas, que en su momento estaban destinadas una a la Iglesia de Inglaterra (la más grande) y otra a los disidentes. El primer entierro tendría lugar el 26 de mayo de 1839.

Geary siempre se preocupó de seguir las modas y de que todos sus clientes tuvieran la tumba que deseaban. Así, en el cementerio se pueden ver tumbas de estilo clásico (con columnas de estilo romano), tumbas de estilo gótico, tumbas con ángeles, con animales o representando elementos propios del romanticismo y del simbolismo.

Pero, sin duda, hay tres zonas especialmente llamativas: la Avenida Egipcia, Circle of Lebanon (Círculo del Líbano) y las catacumbas. Os aseguro que realmente merece la pena ver una tumba en forma de pirámide o una avenida imitando la arquitectura egipcia.

Escultura león Highgate CementeryDurante años el cementerio de Highgate atrajo a numerosos clientes, convirtiéndose en el cementerio más popular de la época. Tanta era su popularidad que la London Cemetery Company se vio obligada a comprar más terreno para incrementar la capacidad del cementerio. Nacía así el East Cemetery en 1856.

Sin embargo, con la llegada del siglo XX la popularidad del cementerio empezó a decaer. La gente quería cada vez más entierros menos ostentosos y, con las guerras mundiales, muchos de los trabajadores fueron llamados a filas (con lo que no había gente para atenderlo), así como los familiares de los enterrados, que ya no podían ocuparse de las tumbas. Además, la tasa de mortalidad era tan alta que la gente no tenían capacidad de enterrar a sus seres queridos con grandes faustos.

Finalmente, en 1960 el cementerio se declaró en bancarrota. Quince años más tarde la asociación The Friends of Highgate Cemetery fue formada y comenzaron las tareas de reparación. Gracias a ellos el cementerio está siendo restaurado y puede ser visitado. En la actualidad se sigue enterrando gente, pero sólo realizan 30 entierros al año.

Personajes famosos enterrados en Highgate

Sin duda alguna, el personaje más famoso enterrado en el cementerio es Karl Marx. Su tumba es visitada por miles de personas todos los años. Puedes ver tanto la tumba original (mucho más sencilla) como la actual, con una gran escultura de su busto y con la  famosa consigna “¡Trabajadores del mundo, uníos!”.Highgete Cementery, Karl Marx, Beatriz Ramirez ©

Julius Beer, dueño del periódico The Observer, mandó construir el mausoleo más grande del cementerio para enterrar ahí a su hija de 8 años. El resto de la familia también descansa ahí.

Del mundo de la ciencia destaca Michael Faraday, físico y químico cuyos principales descubrimientos incluyen la inducción electromagnética, diamagnetismo y la electrólisis.

En el área de las letras destacan el premio Nobel de Literatura John Galsworthy, la escritora Stella Gibbons, la escritora Mary Ann Evans (que escribía bajo el seudónimo de George Eliot) o el escritor y guionista Douglas Adams, famoso principalmente por su serie “La guía del autoestopista galáctico”.

Probablemente a nadie le suene el nombre de Tom Sayers. Sin embargo, puede presumir de haber tenido uno de los entierros más multitudinarios. Entonces, ¿quién era Tom Sayers? Un boxeador. En una época en la que las peleas de boxeo eran ilegales, los londinenses procuraban no perderse ninguno de sus combates. El más famoso fue el que mantuvo contra Heenan, un boxeador estadounidense. La pelea fue multitudinaria, intervino la policía y días después de la misma todavía habían altercados al considerarse injusto el resultado (empate). Murió en Candem el 8 de noviembre de 1865 y a su funeral atendieron más de 100000 personas, acompañando al féretro desde Candem hasta el cementerio.

Uno de los personajes más recientemente enterrados en el cementerio es el ex miembro de la KGB Aleksandr Litvinenko que murió envenenado en extrañas circunstancias. Además de su trágica muerte, sus familiares tuvieron que sufrir el no poder enterrarle propiamente. Al haber sido envenenado con polonio-210 radiactivo, tuvieron que enterrar primero sus huesos y años después sus órganos (cuando ya no eran radioactivos).

Y como no hay cementerio sin leyendas, la de éste cuenta que en él habita un vampiro, así que ¿Por qué no esperar a que anochezca para intentar verle?

Precio: 4 libras el East Cemetery y 12 libras el West Cemetery (con acceso al East Cemetery y con guía que os contará un montón de historias).

Dirección: Highgate Cemetery, Swain’s Lane, London N6 6PJ

Para más información visita la página web del Cementerio de Highgate