A tan sólo 15 minutos en tren de Bristol se encuentra esta pequeña ciudad del suroeste de Inglaterra, una joya del suroeste de Inglaterra que sorprende desde el primer momento. Su armonía arquitectónica de estilo georgiano, su pasado romano y su ambiente elegante convierten a esta ciudad en una parada obligatoria para quienes buscan historia, cultura y bienestar.
Origen romano y legado termal
Aunque la ciudad ya existía en tiempos de los celtas, fueron los romanos quienes desarrollaron el uso de sus aguas termales. En el siglo I d.C. construyeron un complejo de termas que aún hoy se conserva y puede visitarse. Las termas incluían diferentes salas según la temperatura del agua: caldarium (caliente), frigidarium (fría) y tepidarium (templada). En el mismo recinto se encuentra un museo subterráneo con piezas arqueológicas que ayudan a comprender la importancia de Bath en la época romana.
Arquitectura gótica y paisaje urbano
Uno de los edificios más destacados es la Abadía de Bath, una iglesia gótica del siglo XV con una impresionante bóveda y grandes vidrieras que inundan el interior de luz natural. Justo detrás, los Jardines Parade ofrecen un espacio verde junto al Puente Pulteney, que cruza el río Avon con un diseño único y elegante.
Bath georgiana y el legado de Jane Austen
El gran impulso de Bath llegó en los siglos XVIII y XIX, bajo los reinados de Jorge I, II y III, cuando se puso de moda visitar la ciudad por sus aguas termales. En este periodo destacan dos nombres clave: John Wood padre y John Wood hijo, arquitectos responsables de algunos de los conjuntos más representativos del urbanismo georgiano.
El más emblemático es The Royal Crescent, una majestuosa hilera de casas en forma semicircular situada sobre una colina. Para llegar a él, primero se atraviesa The Circus, una plaza circular rodeada por viviendas neoclásicas que recuerda la estructura de los coliseos romanos.
Durante esta época, Bath fue también el hogar de Jane Austen, quien residió en la ciudad durante varios años. En su honor, se creó el Jane Austen Centre, un espacio dedicado tanto a su obra como a la vida cotidiana en la ciudad durante el periodo georgiano.

Museos y planes culturales en Bath
Además de sus monumentos, Bath cuenta con una oferta cultural diversa. El Museo del Traje, ubicado en la antigua sala de baile Assembly Room, recorre la evolución de la moda desde el siglo XVI hasta hoy. Otros espacios recomendables son el Building of Bath Museum, ideal para los amantes de la arquitectura, la Victoria Art Gallery y el Holburne Museum of Art, que combina arte y entorno natural.
Cuando el tiempo acompaña, merece la pena hacer un paseo en barco por el río Avon. En solo una hora podrás ver la ciudad desde otro ángulo, aunque también es posible seguir la ruta a pie por los senderos que bordean los canales. Otra opción práctica es el autobús turístico, que te permite recorrer los principales puntos de interés.
Dónde comer en Bath
Situado en las termas romanas, The Pump Room Restaurant en Bath es uno de los lugares más elegantes de la ciudad para disfrutar del famoso afternoon tea británico. El que fuera durante siglos el corazón social de Bath, es un hermosísimo salón donde se extrae el agua termal para su consumo, y donde disfrutar de un contundente desayuno, una rica comida o una refinada merienda.
Una visita imprescindible en Bath es Sally Lunn House, la casa más antigua de Bath (que data de alrededor de 1483), cuna del bollo que lleva su nombre. También cuenta con un museo donde degustar los sabores más auténticos de Bath. Además, para cenar, ofrecen la posibilidad de disfrutar de la comida servida en un “trencher” tradicional, es decir, servida en pan, antigua costumbre antes de la invención de los platos.
Si lo que prefieres es una típica taberna inglesa te recomendamos The Huntsman. Podrás probar sus platos del famoso queso azul de Bath, sus pies o sus Sunday roast.
Dónde dormir en Bath
Bath ofrece una amplia variedad de alojamientos, desde hoteles históricos hasta hostales con encanto y opciones más económicas para estudiantes y viajeros de paso.
Si buscas una experiencia clásica y elegante, puedes alojarte en el Royal Crescent Hotel & Spa, ubicado en el famoso conjunto georgiano del Crescent, ideal para quienes quieren una estancia de lujo en un entorno patrimonial. Otra opción de categoría es el Francis Hotel, con habitaciones inspiradas en el estilo georgiano y una ubicación inmejorable en Queen Square.
Para presupuestos más ajustados, Bath cuenta con varios hostales boutique y bed & breakfast, como el Parade Park Guest House, con vistas al río y una excelente relación calidad-precio. También es habitual encontrar apartamentos turísticos en la zona de The Circus y The Royal Crescent, especialmente si viajas en grupo o en familia.
¡Esperamos que os guste la visita! Si tenéis cualquier duda podéis dejarnos un comentario. Y recordar visitar nuestros perfiles de Instagram / Facebook para más inspiración y excursiones en Reino Unido.






