No lo puedo evitar: me gustan los rascacielos y las alturas. Ha sido así desde que era pequeña y me subía a los árboles, mis rascacielos de la infancia. Quizá por eso siempre que visito una ciudad intento buscar el punto más alto desde el que contemplarla.
Visitar un rascacielos no siempre es fácil, ya que la mayoría albergan oficinas o viviendas privadas. Por suerte, en Londres han sabido ver el encanto (y el negocio) de abrir sus miradores al público. Uno de los más populares es el del famoso edificio 20 Fenchurch Street, más conocido como el Walkie-Talkie, hogar del Sky Garden.
Visitando el Sky Garden
El Sky Garden ocupa los tres últimos pisos del edificio y combina una terraza mirador con una zona ajardinada interior, bares y restaurantes. ¿Por qué escribo “jardín” entre comillas? Porque aunque tiene vegetación y algún que otro rincón verde, si lo comparas con los bocetos originales, te das cuenta de que aquello de “jardín” era algo más ambicioso. Aun así, el conjunto funciona: el espacio es luminoso, las vistas son impresionantes y el ambiente suele ser relajado.

Desde su terraza acristalada se puede disfrutar de una panorámica de 360 grados sobre Londres. Si miras hacia el sur, verás el río Támesis serpenteando entre los edificios y el puente de la Torre (Tower Bridge) luciendo espectacular. Hacia el oeste destacan la cúpula de la Catedral de San Pablo y, más allá, el perfil del London Eye y las Houses of Parliament. Al norte se divisan los rascacielos de la City, como The Gherkin y el nuevo Horizon 22, que casi parecen al alcance de la mano.
Si vas al atardecer, la luz sobre el Támesis es una de las más bonitas que se pueden ver en Londres. Y si el tiempo acompaña, no dejes de salir a la terraza exterior para disfrutar del aire fresco y de una perspectiva aún más espectacular.
Aunque, como ya he dicho, las vistas son increíbles he de decir que en mi opinión las de The Shard son mucho mejores (aunque el precio de éste no está al alcance de todos).
Entradas y horarios
Otro punto fuerte del Sky Garden es que la entrada es gratuita, algo poco común en este tipo de miradores. Eso sí, es imprescindible reservar con antelación en la web oficial del Sky Garden indicando el día y la hora de la visita, ya que el aforo es limitado. Las entradas suelen liberarse con unas tres semanas de antelación, así que conviene estar atento.

Si no consigues entrada, siempre puedes reservar mesa en alguno de sus restaurantes o bares (como el Darwin Brasserie o el Fenchurch Restaurant), lo que te da acceso al mirador sin necesidad de ticket gratuito.
Los horarios de apertura suelen ser:
- De lunes a viernes: de 10:00 a 18:00
- Fines de semana: de 11:00 a 21:00
Aun así, es recomendable consultar los horarios actualizados, ya que pueden variar según la temporada o eventos privados.






