La globalización tiene sus puntos buenos y sus puntos malos. Desde destinoreinounido.com no queremos entrar en ese debate pero si, reflejar una de las consecuencias que, ya sea como turistas, ya sea como inmigrantes, nos sorprende y a veces nos hace incluso gracia. Y es que los nombres comerciales cambian dependiendo del país.

Esto sucede por dos motivos. O bien el nombre comercial del producto no es recomendable para el mercado en concreto o una multinacional potente ha comprado la empresa local y, con el fin de afianzar al cliente y mostrar signos identitarios propios mantiene el nombre comercial local.
Pero por suerte, en esos casos, generalmente, el logotipo sí que varía y se adapta a la versión internacional. Eso hace que los clientes, en este caso nosotros, nos de igual en que mercado nos movamos, el español, el italiano o el británico, que siempre vamos a reconocer el producto.

Productos que cambian de nombre en Reino Unido
Mimosín, el suavizante por excelencia en España en Reino Unido se llama Confort. En este caso sí que cambiar también el logotipo y la tipografía de las letras. Sin embargo hay un elemento que lo hace fácilmente reconocible. En los anuncios por televisión aparece el famoso osito.

Frigo, una de las marcas de helados más populares en España pasa a llamarse Wall’s. Aquí sí que se conserva tanto la imagen del logo como la tipografía, cambiando únicamente el nombre comercial.

Rexona, el desodorante que dice ser especial para deportistas se llama Sure. De hecho, hasta hace un año se publicitaba así, como Sure, en la escudería de Fórmula 1 Lotus-Renault.

Lay’s, las famosas patatas fritas en Reino Unido se llaman Walkers. Igualmente, solo cambia el nombre, tanto la tipografía como el logotipo se mantiene adaptándolo, simplemente, a una palabra más larga. En este caso encontraremos casi los mismos sabores que en España pero se añaden una serie de sabores con éxito en Reino Unido.

Scottex, la marca de referencia en el mundo del papel higiénico pasa a llamarse Andrex en su versión británica. No cambia nada, logo, tipografía y cachorro siguen permaneciendo intactos. Lo que hace que los consumidores lo reconozcamos muy fácilmente.

Axe, ese desodorante que durante años nos ha invadido con la idea que con él se liga fácilmente se llama Lynx. Mantiene la estética, tanto del producto como de los anuncios.

Opel, la marca de coches de origen alemán pero gestionada por una multinacional americana se llama Vauxhall. Cambia todo, logotipo y nombre pero no, por supuesto, producto. Los coches son exactamente los mismo que podemos encontrar en el resto de Europa (salvo por el volante a la izquierda). En este caso lo que se pretedía es mantener una marca con arraigo británica con un público establecido.

Por último os voy a contar un caso especial español. El modelo Mitsubishi Montero solo se llama así en España y algún país de habla hispana. El motivo es que el nombre original de este modelo de coche tiene un significado en español un tanto peculiar. No pongo el nombre original, si os pica la curiosidad buscar un poco. Jajaja.