TraducciónInstalarse en otro país no es tarea excesivamente complicada pero requiere de ciertos trámites básicos que suelen llevar tiempo: cuenta bancaria, número de la Seguridad Social, inscripción en agencias de empleo, contratos de alquiler, academia de inglés en caso necesario… Con paciencia y alegría, todo se va solucionando de manera favorable.

Un trámite añadido puede ser la traducción de documentos oficiales a la hora de llevar a cabo ciertos trámites. En Reino Unido nos pueden solicitar “certified translations” para realizar procesos como homologación de estudios, acceso a trabajos mediante documentación española, permisos de residencia, colegiaciones… El tipo de documento exigido dependerá tanto del trámite como de la institución donde debamos presentarlo.

Es habitual ver caras de confusión a la hora de plantearse dónde conseguir una traducción oficial. En España, los traductores oficiales son nombrados por el Ministerio de Asuntos Exteriores y adquieren el nombre de “Traductores e Intérpretes Jurados”. En el caso de Reino Unido, no existe una figura como tal, siendo, en teoría, cualquier traductor capaz de llevar a cabo dicha labor.

Entonces, ¿en qué se diferencia una traducción general de una jurada? Mientras que cualquier persona podría traducir, mejor o peor, su CV o su carta de presentación, siendo ellos mismos responsables de los posibles errores en la misma, en una traducción jurada el traductor se responsabiliza de la fidelidad y precisión de su texto. Por ello, una traducción jurada debe ir acompañada del correspondiente sello y firma del traductor que la realiza. Podría incluso darse el caso de que el traductor tuviera que personarse ante un notario para certificar sus datos como traductor de los documentos a presentar.

Un traductor jurado puede trabajar con textos de diferente índole: certificados, títulos, contratos, testamentos… Hay muchos traductores jurados que trabajan por cuenta propia así como agencias que tienen traductores en plantilla o que los contratan eventualmente para servicios determinados. El precio y tiempo de entrega varía de unos a otros, por lo que es necesario pedir presupuesto individualmente. Hay páginas web de profesionales que prestan este servicio donde se muestran públicamente los precios, sin embargo, muchas otras exigirán que contactes con ellos para poder darte presupuesto.

Por lo general, se hace una valoración por palabras, aunque hay otros factores que hacen variar el precio de una traducción jurada como el volumen del encargo, la urgencia o los idiomas de origen y destino. Hay traductores que incluyen el envío en sus presupuestos mientras que otros cobrarán este servicio aparte.

Para llevar a cabo una traducción jurada no es necesario presentar el documento original al traductor, basta con una copia escaneada, preferiblemente a color, donde se vea claramente todo lo que aparece en el documento. El traductor, en formato de notas, señalará todo tipo de detalles presentes en los documentos: sellos, firmas, colores… así como realizará una traducción lo más profesional y fiel posible. Una vez traducido, debe devolverse al cliente sellado y firmado, por ello se usa a menudo el correo postal, puesto que en el mundo de la traducción se trabaja mucho a distancia.

Si estás pensando en instalarte en Reino Unido y tienes dudas acerca de la traducción de la traducción jurada, no dudes en ponerte en contacto. ¡Suerte!

Luna Lamalfa, Traductora Jurada inglés>español>inglés

Luna Lamalfa es licenciada en Traducción en Interpretación y traductora oficial desde el año 2009, cuando fue nombrada Traductora Jurada por el Ministerio de Asuntos Exteriores. Ha trabajado principalmente en el campo de la Traducción Jurada de documentos académicos para españoles viajando a Reino Unido, Irlanda y Estados Unidos. Puedes ponerte en contacto con ella a través de su página web o de su correo electrónico.

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