Sacarse la Tarjeta Sanitaria Europea es algo más bien común para quien está acostumbrado a viajar por Europa. Pero puede que emigrar a Reino Unido sea la primera experiencia en el extranjero. Es por eso por lo que hoy queremos hablarte de esta tarjeta que te equipara en derechos sanitarios a los nacionales del país donde se requiere atención médica.

Primero deciros que no es 100% imprescindible, puesto que en cualquier urgencia hospitalaria te atenderán sin ningún problema. La Tarjeta Sanitaria Europea es más bien un trámite para que tanto la Administración de origen (la española) como la de destino (en nuestro caso la británica) tengan una forma rápida y sencilla de contabilizar el gasto sanitario y asignarlo a la Administración que le corresponda.

Dicho esto, nunca está de más el tenerla, por lo que desde aquí te recomendamos que, si tienes derecho a ella, la pidas.

Tienen derecho a recibir la Tarjeta Sanitaria Europea los trabajadores, asalariados o autónomos, y los beneficiarios a su cargo. En vuestro caso, el beneficiario más común será el menor de 25 años.

Si estas desempleado o tienes contrato de carácter temporal no tienes derecho a pedir la Tarjeta Sanitaria Europea.

Se pide por internet en la página de la Seguridad Social, y tiene una temporalidad de dos años.

Como hemos dicho no es 100% necesaria, pues una vez instalado en Gran Bretaña, puedes localizar tu GP asociado a NHS, el equivalente a nuestro médico de cabecera, y registrarte en ese consultorio. Por supuesto tendrás que demostrar que resides efectivamente en el país, pero con el contrato de alquiler y un recibo será más que suficiente. Así no quedarás desatendido en materia de salud.

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