Una de las primeras cosas que nos tenemos que cerciorar cuando vamos a cualquier país, y Reino Unido en concreto, es qué sistema de enchufes tiene y si son compatibles con el español.

Como muchos de vosotros sabréis, Reino Unido tiene un sistema de enchufes propio y (casi) único. Eso hace que la primera necesidad que tenemos que prever antes de poner un pie allí es comprar un adaptador.

Si vais para unos pocos días, con un simple adaptador y, como mucho, un ladrón con varios enchufes os valdrá para enchufar la cámara, el móvil, el portátil, la tablet…

Incluso, ni eso, porque, aunque no es ni mucho menos recomendable, si se fuerza el agujero de en medio de los enchufes que están en la pared, puede llegar a entrar el español. Pero esto es solo una solución de emergencia que no recomendamos usar habitualmente.

enchufe inglés

Sin embargo, si vuestra estancia se prevé larga, lo mejor que podéis hacer es comprar ese mismo adaptador y una regleta de cuantos más enchufes mejor. No es difícil encontrar adaptadores allí, pero seguramente sea mejor ir con el trabajo hecho desde aquí, ya que necesitareis tener enchufes españoles desde el primer día. Además, en cualquier ferretería de barrio los podéis encontrar.

En mi caso, lo que hice fue comprar una regleta en España cuyo cable se desmontaba y quedaba una clavija como las de los monitores, ordenadores, la PS3…. Cuando llegue a Reino Unido compre solo el cable que por una parte era el estándar británico y por la otra era el que os digo que usan la mayoría de aparatos que suelen estar conectados largo tiempo a la red, de tal forma que el propio cable me hacía las veces de adaptador. Parece complicado, pero os puedo asegurar que es una solución bastante más segura que ir ir siempre con el adaptador a cuestas.

Por otra parte, cuantas más cosas de aseo tengáis con batería, mejor. Me refiero a depiladoras, afeitadoras, maquinas de corte de pelo, cepillos de dientes eléctricos… y en general cualquier cosa que se pueda enchufar y normalmente se use en el baño.

Y es que en Gran Bretaña existe una norma muy estricta en lo referente a la electricidad en el cuarto de baño, ya que no puede haber un enchufe en el baño a menos de 3 metros de un plato de ducha o bañera. Eso hace casi imposible, pues los baños son por lo general pequeños en Reino Unido, encontrar una casa con baño tan grande como para tener enchufe. Como mucho, y con suerte, tendrá un enchufe solo para afeitadoras (que no aguanta la potencia de un secador de pelo).

Lo cual deja dos soluciones, o comprar un alargador para llevar electricidad al baño y usar aparatos que de otra forma no podríamos (calefactores, secadores de pelo…) o nos resignamos a usar aparatos a baterías, cuando se pueda.