Cuando ya empezamos a llevar tiempo en Reino Unido, a todos se nos pasa lo mismo por la cabeza. A los miembros de destinoreinounido.com nos ha pasado. A nuestros amigos también. Por lo que debe ser un virus que nos entra según tocamos tierras británicas.

Y es que cuando llegamos lo primero que queremos es encontrar alojamiento inmediatamente, pero, debido a las prisas y el agobio de encontrar algo, no siempre escogemos la mejor opción.

Una vez terminado nuestro contrato de permanencia, o incluso antes, nos ponemos a buscar un sitio al que podamos denominar hogar. A veces con personas que has conocido, a veces simplemente con personas desconocidas o, incluso, solo.

El caso es que esta labor que puede resultar sencilla (buscar casa, encontrarla, mudarte, recuperar la fianza) es un poco más complicada de lo que parece.

En primer lugar hay que ver si estamos (si lo hay) o no dentro del periodo de permanencia del piso/apartamento/habitación que queremos dejar. Por dos situaciones: primera, porque el incumplir la permanencia suele conllevar la perdida de la fianza; segunda, a estas alturas ya no te sorprenderá la necesidad vital que tiene el mundo anglosajón por la referencias. El disponer de unas buenas referencias puede hacer que te rebajen la fianza en el siguiente alquiler.

Ya he encontrado un nuevo sitio, ¿qué tengo que hacer ahora? 

•    Avisar a tu landlord actual sobre tu decisión de mudarte, con la antelación que te pida el contrato.
•   Contactar con tu council actual para tramitar tanto el cambio de domicilio como para liquidar el council tax (podría darse el caso de que saliera a devolver).
•   Dar de baja tus energy bills (agua, gas y luz o las que estés pagando).
•   Las facturas de televisión de pago, teléfono e internet se pueden trasladar al nuevo domicilio y que te den el servicio allí.
•    Cambiar el domicilio de la TV license (es sencillo, se puede hacer online).
•    Cambiar la dirección en tu banco y de las tarjetas de crédito.
•    Importante, cambiar tu dirección en HMRC (en este artículo te explicamos cómo).
•  Notificar del cambio de dirección al Consulado de España (si estás registrado como residente).
•   Una opción interesante, Royal Mail ofrece un servicio de redirección de correo. Los primeros meses igual es necesario.

El día de la mudanza

Importante, el día de la mudanza hay que hacer una serie de pasos para garantizar que te retornan la fianza.

•    Recoger y limpiar el piso actual. Hay que dejarlo en óptimas condiciones, tal y como lo recogiste tú el día que entraste a vivir.
•    Un buen consejo es sacar fotografías el día que entras y el día que sales. Como lo primero ya es tarde, al menos ten de lo segundo. Lo típico, con un periódico que se vea la fecha. Así podrás demostrar el estado del piso el día que lo dejaste.
•    Para que esto sea útil, haz las fotos de sitios conflictivos, la moqueta, las ventanas, las puertas, contadores, grifos y en general con todo aquello que se pueda desgastar por el uso. El caso es descargar responsabilidades.
•    También es conveniente fotografiar los contadores, para evitar que te cobren un gasto que no lo hayas hecho tú.
•    El día que dejas el piso, es importante entregar las llaves (todas las copias) a tu landlord, y no a un amigo de un amigo. También es conveniente que informes que has hecho un reportaje fotográfico del estado del piso y le “invites” a comprobarlo contigo.
•    Como no tenías las fotos de entrada del viejo piso no cometas el mismo error ahora. Así que vuelve a hacer un reportaje fotográfico (con el mismo periódico) de tu nueva casa.
•    Además, el día que te dan las llaves se suele hacer un inventario de lo que está en la casa, el estado de conservación de las cosas y qué pasa si se rompen. Es bueno estar presente, así que no te recoja las llaves un amigo de un amigo.

Una vez en la nueva casa…

•  Lo primero es insistir hasta la saciedad a tu landlord anterior que te devuelva la fianza, ya que comprobasteis que todo estaba bien cuando salisteis de la antigua casa.
•    Darte de alta en las energy bills de la nueva casa.
•   Darte de alta en un GP (Médico de cabecera) de la zona (no es necesario darse de baja en el antiguo porque el sistema hace que solo puedas estar registrado en uno).
•   Tramitar el cambio de dirección en los servicios y suscripciones británicas, como biblioteca, carnet de conducir, Netflix…
•    Por supuesto, comunicar en tu trabajo el cambio de dirección.

Y después de esto, salvo que tengas problemas de convivencia o algo así, no te quedarán ganas de mudarte por una temporada.