Desde la victoria en la que el Almirante Nelson derrotó a la Armada Invencible Española en 1805, la supremacía británica en la navegación permaneció durante más de un siglo. Eso se ha reflejado en su historia, y por eso desde destinoreinounido.com queremos mostraros cinco pedazos de ellas, para que os acerquéis, si podéis, a conocerla en directo.

Se trata de cinco grandes barcos que, por un motivo o por otro, han pasado a la historia naval británica y que se pueden visitar en los puertos donde están amarrados.

Cutty Sark

El Cutty Sark está en Londres. Seguramente el nombre os suene al famoso whisky, y sí, es así, da nombre y logotipo a esa bebida. En su época (1869) fue uno de los barcos veleros más rápidos. Era un velero concebido para traer té desde la lejana China hasta Reino Unido, usando la ruta del Océano Indico-Océano Pacífico. Aunque en 2007 sufrió un incendio parcial, se ha reconstruido.

El HMS Victory está en el Puerto de Portsmouth. Por el nombre no te dirá mucho, sin embargo, como hemos adelantado en el primer párrafo, su lugar en la historia británica es incuestionable. Era el buque en el que el Almirante Nelson comandaba la batalla del Cabo Trafalgar, y en el que perdió la vida. Oficialmente, aún está en servicio, aunque claro está, que es más por nombre que por otra cosa.

El Royal Yacht Britannia, amarrado en Edimburgo. Es el Yate Real de la Casa Windsor. A su lado, el Fortuna (Yate Real de la familia Real Española) parece una patera. Y es que este barco es un autentico transatlántico que ha funcionado durante más de 4 décadas como transporte y como residencia real. Sin ir más lejos, fue el modo en el que se desplazaron los Príncipes de Gales durante su luna de miel. Visitarlo no es solo conocer cómo se vive en el mar, sino cómo lo hacía la realeza.

El SS Great Britain se encuentra en el puerto de Bristol. Su importancia radica en ser el abuelo de los barcos modernos. Fue el primero que se construyo en hierro, y el primero, de este material, que se empleo para el transporte de pasajeros. Su principal función era la de cubrir la ruta entre Reino Unido y Estados Unidos a mediados del siglo XIX.

Y por último, el HMS Belfast, amarrado en Londres. Es un barco de guerra, y si vivís en Londres lo habréis visto cientos de veces, es el que está al lado de Tower Bridge. Su importancia radica en ser un superviviente de la II Guerra Mundial. Participo en el Desembarco de Normandía, como barco de transporte y apoyo, gracias a su artillería.