Una de las grandes preocupaciones cuando decides irte a otro país a vivir, y más si cabe cuando decides irte a Reino Unido por el tema del cambio de divisas, es si es conveniente o no llevarte todos los ahorros y, en el caso de hacerlo, cómo mover el dinero, si en efectivo o mediante un transferencia bancaria.

Hace más de un año os contamos como abriros una cuenta bancaria en Reino Unido, así que ese paso entendemos que ya lo tenéis más que superado. El siguiente requisito para hacer una transferencia es que la cuenta bancaria disponga de SWIFT e IBAN. Recordaros que las cuentas bancarias más simples de Reino Unido no lo disponen, por lo que con esas no podréis hacerlo. El SWIFT es un código de control individual para cada número de cuenta y el IBAN es un código europeo de la entidad bancaria.

Con esos datos ya sólo tienes que transferir el dinero de un banco a otro y esperar unos días a que el dinero se transfiera. El problema de esta opción es que, al tratarse de una transferencia internacional, en muchas ocasiones los bancos cobran una comisión bastante alta por ello, además del cambio de divisas.

Pero más allá del método tradicional para hacer una transferencia internacional, queremos hablaros de otras opciones donde la comisión es mínima o directamente no existe.

El primer modelo es el de la Confederación Española de Cajas de Ahorro, CECA, que aglutina a las antiguas cajas de ahorro (ahora bancos) excepto a las Cajas Rurales. En Londres (16 Waterloo Place, SW1Y 4AR) existe una sucursal de la CECA y si la transferencia se hace desde o hacia una entidad confederada, con un límite de 5000 libras, se cobra una comisión fija de 3 libras. Si la transferencia es desde o hacia una entidad no confederada, entonces la comisión es de 9 libras.

Como punto negativo es que las tasas de cambio se hacen sobre la tasa interbancaria del día y no sobre el cambio real del día. Lo que hace que sea un poco menos favorable para el usuario final.

Luego están los servicios de transferencia de dinero por internet que usan esta plataforma como puente. Es decir, transfieres dinero de tu cuenta española a la plataforma y de esta pasa a tu cuenta británica.

Las dos más conocidas son Transferwise y PayPal. La primera tiene una reputación de seguridad merecida y nació a raíz de la segunda. El servicio funciona como si fuera una compra a la tarjeta de débito, solo que el movimiento de dinero tarda unos 4 días. También tiene como ventaja que no es necesario tener una cuenta con SWIFT e IBAN, por lo que cuentas con UK Sort Code también son válidas. Y sólo te cobras un 0.5% del total de la operación. Si quieres más información, en este enlace te explicamos cómo utilizar Transferwise.


El otro método es PayPal. Inicialmente desarrollado para realizar de forma segura los pagos por internet para la plataforma eBay, ahora está implantada en multitud de comercios electrónicos. Con este método no te cobrarán comisiones, más allá de lo que pierdas con el tipo de cambio. Consiste en tener dos cuentas de PayPal, una asociada a la tarjeta bancaria británica y otra a la española. El proceso sería el siguiente. Pasas dinero de tu cuenta bancaria española a tu cuenta de PayPal española. Después pasas ese dinero de la cuenta PayPal española a la cuenta PayPal británica. Y por último, de la cuenta PayPal británica a tu cuenta bancaria británica. Este proceso es más engorroso, y puede tardar más días que el de Transferwise, pero tiene la ventaja que no pierdes nada de dinero en comisiones.