Uno de los momentos más temidos, o más esperados, cuando llegamos al Reino Unido es la hora de realizar una entrevista de trabajo. La mayoría de nosotros cambiamos de aires para mejorar nuestra carrera profesional, con lo que las entrevistas de trabajo serán algo con lo que tengamos que lidiar tarde o temprano.

Lógicamente, realizar la entrevista en un idioma que no es tu lengua materna dificulta un poco más tus posibilidades. No obstante, además del idioma, hay algunas diferencias respecto a las entrevistas españolas que conviene hacer hincapié.

La primera de ellas es la proliferación de agencias de recruitment. Según tu profesión, será muy probable que tu primera entrevista de trabajo no sea con la empresa en cuestión, sino con un recruiter. Tranquilos, son las empresas las que pagan a estas agencias para que filtren a los candidatos más adecuados.

En la mayoría de las ocasiones, las entrevistas con el recruiter son telefónicas, lo cual añade algún que otro problema, ya que la comunicación se hace más complicada. En algunas ocasiones serán para puestos específicos que hayas solicitado y otros serán porque quieren rellenar una base de datos y quieren tantear si serías un buen candidato en un futuro.

Las preguntas a las que me he enfrentado, trabajando en el área de marketing y medios de comunicación, son muy similares a las que puedes enfrentarte en España. Aquí te mencionamos el top ten de clásicos en las entrevistas de trabajo:

  1. Cuéntame un poco sobre ti mismo y tu experiencia profesional
  2. ¿Cuál es tu día a dia?
  3. ¿Por qué quieres cambiar de trabajo?
  4. ¿Qué te atrae de esta posición?
  5. ¿Cuáles son tus fuertes y tus debilidades?
  6. ¿Qué crees que podrías aportar a un nuevo trabajo?
  7. Ponme un ejemplo de una situación complicada de la que, gracias a tus habilidades, saliste con éxito
  8. ¿Qué esperas conseguir en tu carrera?
  9. ¿Cuánto ganas actualmente y cuáles son tus expectativas salariales?
  10. ¿Qué sabes sobre nuestra empresa?

En Londres, además, tenemos que incluir en qué zona vives, ya que muchas empresas lo preguntan dando prioridad a la gente que vive relativamente cerca, dada la extensión de la ciudad.

Obviamente, investigar sobre la empresa es un punto básico, así como ser claro a la hora de hablar también, aunque podamos cometer errores en el inglés. De todas formas, generalmente están acostumbrados a entrevistar a gente cuya lengua materna no es el inglés, con lo que no debería causar demasiados problemas.

El tema salarial también es importante. Al contrario que en España, en Reino Unido se da por hecho que tienes un trabajo y que quieres mejorar salarialmente. Por ello, suelen preguntarte cuánto ganas actualmente y cuánto querrías ganar en tu futuro trabajo.

Por último, el ‘politeness’ inglés hace que se pueda malinterpretar alguna palabra o gesto con el entrevistador. De esta forma, en muchas ocasiones he encontrado que han alabado profundamente mis respuestas con palabras como ‘terrific’, ‘lovely’, ‘wonderful’, ‘amazing’… En la mayoría de casos es parte de la educación y no realmente porque tus respuestas sean las más válidas. Obviamente, conviene mantener la distancia profesional adecuada con el entrevistador, y más aún en el caso del Reino Unido.
Y, lo más importante, tranquilidad y confianza en las posibilidades de cada uno. Reino Unido está lleno de oportunidades profesionales.