Hoy queremos plantear un tema que, aunque conocido para muchos, para otros puede ser una gran preocupación precisamente por su desconocimiento. Es el tema de la seguridad en el aeropuerto.

Para la gente que vuela habitualmente es un trámite más, que ha ido aprendiendo a base de tiempo y algún que otro palo. Sin embargo, para aquellos que no sois usuarios frecuentes de aviones puede suponer un golpe demasiado duro.

Lo primero de todo es el billete de avión. Generalmente en la actualidad lo compras por Internet y te mandan un localizador al correo electrónico. Comprarlo en agencia de viajes queda para ocasiones especiales como viaje de grupo o paquetes cerrados. Bueno pues cuando realizas la compra no tienes el billete sino una RESERVA. Es cuando haces el Check-in, ya sea en el ordenador o en el aeropuerto (en las compañías de Low Cost pagando por ello), es cuando la reserva se convierte en BILLETE.

Ese billete es imprescindible para entrar en la zona de seguridad y la gran mayoría de compañías lo exigen en papel y algunas, las más grandes, les vale con que lo lleves en el teléfono o la tablet. Si no facturamos maleta pasaríamos directos a la zona de embarque. Si necesitamos facturar alguna maleta, nos dirigimos con el billete al mostrador de facturación.

Si no eres ciudadano de la Unión Europea, o siéndolo vuelas desde un país que no es de la Unión Europea (un español que vuela desde Marruecos a España) necesitas igualmente pasar por el mostrador de facturación para hacer lo que se llama un VISA-CHECK, un control de pasaporte. Independientemente que se necesite o no visado, es necesario controlar que esos pasajeros viajan con la documentación en regla, y eso lo controlan en facturación (antes de pasar, por tanto, el control de seguridad).

Hay aeropuertos que para pasar el control de seguridad es necesario escanear el billete y otros que con mostrarlo junto con la documentación es suficiente. En cualquier caso, si por lo que sea fallara el escaneo no es motivo para reimprimir ningún billete y por tanto no se os puede hacer pagar por nada. Pero como más vale prevenir que curar, yo siempre recomiendo llevar un par de billetes impresos por persona y trayecto, que nunca se sabe.

Por lo que respecta a la seguridad, repetimos lo dicho en el post de Volar con equipaje de mano. Los líquidos, aerosoles o geles tienen que ir en una bolsa transparente y cerrada, en envases de no más de 100 ml, hasta un máximo de 1000 ml.

Por lo que respecta al tiempo de estar en el aeropuerto, como ex-trabajador del aeropuerto y usuario, yo siempre recomiendo mínimo 2 horas para vuelos nacionales y europeos y al menos 3 para el resto de vuelos intercontinentales. Lo normal es que la facturación en los vuelos nacionales y europeos se abra 2 horas antes del despegue y se cierre entorno a 40 minutos antes y el embarque al avión se abra 40 minutos antes del despegue y se cierre 20 minutos antes. Y si llegas faltando 15 minutos para el despegue y ves que el avión está ahí pero la puerta está cerrada el Comandante del avión es el que decide y casi siempre decidirá no abrir. Durante esos 20 minutos hay que hacer muchas cosas dentro de un avión, como re-calcular el peso total del avión para saber si hay que quitar o poner combustible, contar pasajeros, pedir autorización a la torre de control, mover el avión, situarlo en la cabecera de la pista y despegar.

Mi recomendación es esa, mínimo 2 horas. Más vale esperar en el aeropuerto que no perder un vuelo.

Una vez se pasa el arco de seguridad hay siempre unas pantallas donde se anuncia la puerta de embarque de los vuelos (es ahí donde está, no en la zona pública del aeropuerto). La puerta se suele poner una hora antes de la salida del vuelo, pero puede variar, por lo que hay que estar pendiente en todo momento de la pantalla de la puerta de embarque que inicialmente se fijó, por si hay algún cambio. Si te despreocupas y cambia la puerta de embarque y pierdes el avión es por culpa del pasajero. La fijación de las puertas suele ser la misma todos los vuelos (el vuelo a Manchester de las 4 de la tarde siempre sale de la misma puerta), sin embargo, el control del aeropuerto (no la compañía) puede variar por motivos de operatibilidad.

Siguiendo estas recomendaciones es muy difícil (nada es imposible) perder un avión por hace algún trámite mal.